María T. Vega
martes, 1 de octubre de 2013
Mi Casa De Muñecas
Si las personas pudieran salir de sus cuerpos y así poder verse a si mismas, ¿cambiarían?, es decir si en realidad pudiéramos corregir errores, pero de nosotros mismos, así como muchas veces pretendemos cambiar a las personas que nos rodean, así como cuando criticamos a alguien por sus actitudes, o sus gustos, etiquetamos y juzgamos, si un día despertaras fuera de tu cuerpo y te miraras hacer las cosas que haces habitualmente y algunas que otras no tan habituales, te vieras hablar con tus amigos con tu familia en un boliche bailando, en la universidad, en los diferentes lugares a los que vas, y pudieras simplemente ver cada detalle, cada mirada perdida, cada pensamiento, cada suspiro, y solo observar, observar todo lo bueno y todo lo malo, y si de lo malo pudieras hacer algo, imagina una casa de muñecas, pero en movimiento y vos ahí dentro,que la casa de muñecas sea el mundo en el que te vieras atrapado, pero al mismo tiempo estar afuera observando, como jugando un juego, jugando al juego de caerles bien a personas que recién conoces, jugando al juego de gobernar un país, jugando a ser quienes no somos, como cuando eramos niños y pretendíamos ser ladrones o policías, y lo que deberíamos haber sido era solamente niños, ¿sabes en realidad quien queres ser?, sin mentir, sin presiones, sin limites sin obstáculos, ¿sabes a donde ir? cuando no tenes a donde ir. Es necesario que a veces pudiéramos simplemente vernos a nosotros mismos y no mirar tanto a los demás, ser sinceros con nosotros mismos, por que nadie quiere ser lastimado pero sin embargo nosotros lastimamos, nadie quiere que le mientan pero mentimos, nadie quiere ser juzgado por su ropa, por su peinado, por su manera de pensar, pero lo seguimos haciendo, y a la vez seguimos formando parte de la misma casa, del mismo mundo. No juzgues ni critiques, no seas amigo ni enemigo y mantén la mente abierta para conocer historias.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)